Rebranding de un taller de cerámica de Valeria del Mar que, a los diez años, también se volvió casa de té.
Fusionarte es un emprendimiento familiar de Valeria del Mar. Desde 2015 crean piezas de cerámica de forma artesanal, con un mismo norte: el amor por el arte y la naturaleza. Cada pieza es distinta, y esa es justamente la idea.
A los diez años el lugar creció: a la cerámica y los talleres se sumó una casa de té con blends de autor, bebidas saludables, café y pastelería. Dos mundos bajo un mismo techo que necesitaban hablar con una sola voz.
El desafío del rebranding fue construir una identidad capaz de unir esos dos mundos sin perder la esencia con la que todo empezó. Una identidad que abraza lo artesanal y lo cálido, y que funciona tanto sobre una pieza de cerámica como en la etiqueta de un frasco.
+amor —plástico
El logotipo se escribe en una tipografía tipo máquina de escribir, con trazos irregulares y entintados disparejos que refuerzan el carácter artesanal de la marca. Habla de lo manual, de lo cercano y de aquello que no busca ser perfecto.
A la palabra la acompaña una tetera ilustrada que funciona como isotipo, y el lema «La sencillez de estar a gusto», subrayado a mano. Un sistema simple, que se sostiene solo o en lockup completo.




Antes de ser casa de té, Fusionarte fue solo taller, y se llamaba FusionArte del Mar. Aquel logo — una acuarela de taza y saquito — tenía un detalle escondido en la etiqueta: una ola con tres gotas.
Ese gesto no desapareció con el rebranding. Se reinterpretó en el asa de la tetera. La misma curva y las mismas tres gotas mantienen un vínculo con la identidad anterior sin necesidad de repetirla.
FusionArte del Mar
el asa de la tetera

La espiral con tres gotas del logo anterior reaparece en el asa de la tetera. Un detalle pequeño que mantiene viva la historia de la marca dentro de su nueva identidad.
Los colores nacen del propio taller: el verde de las plantas, los tonos cálidos de la cerámica, el rosa de las flores y la calidez de una taza entre las manos. Una paleta que se siente familiar antes de que alguien lea una sola palabra.
Sobre el vidrio, un marco botánico dibujado a mano en rosa enmarca lo que pasa adentro. Unos stickers orgánicos en verde cuentan, en pocas palabras, todo lo que es Fusionarte hoy.
El render anticipó cada detalle — la vidriera real quedó casi calcada a la propuesta.

Los blends de té se presentan en frascos reutilizados, con tapa de corcho e hilo sisal. Cada etiqueta lleva el nombre del blend y los ingredientes en tipografía de máquina, para que se lea como escrito a mano.
Los bolsitos de regalo, las bolsas y los saquitos de té repiten el sistema — mismo logo, misma paleta, misma calidez.
Té, bebidas saludables, café y pastelería organizados para acompañar la experiencia y mantener la misma identidad visual en cada detalle.
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